Respuesta a la consulta enviada por Carmen

12 de Mayo de 2005

Pregunta:

¿Qué diferencia hay entre un colorímetro y un espectrofómetro?

 

Respuesta:

De hecho, el tipo de lectura que normalmente se precisa tanto de un colorímetro como de un espectrofotómetro son las mismas, concretamente lecturas colorimétricas referidas a coordenadas colorimétricas y diferencias de color (DeltaE).

Sin embargo, estos dos tipos de aparato miden de forma distinta. Mientras que el colorímetro mide la respuesta para cada uno de los tres valores triestímulo, el espectrofotómetro mide la respuesta para toda la gama espectral visible. Dicho de otro modo, el colorímetro utiliza la formación del color a partir de la respuesta de los componentes de los colores primarios en la composición del color y el espectrofotómetro mide de forma más amplia, cubriendo toda la gama tonal.

La consecuencia de ello es que el espectrofotómetro es capaz de captar más información y, por ello, puede dar la lectura colorimétrica equivalente a la de los colorímetros. Podemos decir, pues, que normalmente todo lo que hace un colorímetro lo puede hacer un espectrofotómetro, pero no al revés.

Gracias a la lectura espectrofotométrica el espectrofotómetro puede también dar lecturas densitométricas que el colorímetro no. En estos casos se acostumbra a hablar de espectrodensitómetros.

Por este motivo, y a pesar de que la tecnología de medición de un espectrofotómetro es más cara, existe una tendencia clara hacia que todos los instrumentos de medición de impresos sean espectrofotómetros y que a través del software se pueda acceder solamente a las funciones adquiridas con el aparato. Así pues, hoy en día encontramos densitómetros básicos que pueden ampliarse progresivamente en sus funciones hasta disponer de un espectrofotómetro de gama alta, sin necesidad de cambiar el aparato.

Con todo, si nos referimos a los instrumentos para medir la respuesta de los monitores, es habitual encontrar colorímetros y no espectrofotómetros ya que la necesidad de captación en este caso queda suficientemente cubierta con las posibilidades del colorímetro.

En la elección se debe tener claro en primer lugar qué se quiere medir (las lecturas que se quieren obtener) y si se espera poder ampliar la utilización del aparato.

Dentro de lo posible económicamente, aconsejamos elegir un espectrofotómetro (o espectrodensitómetro) que dará siempre una lectura más precisa, que normalmente permitirá también lecturas densitométricas y que potencialmente es un aparato que podrá, en el futuro y si el fabricante así lo tiene considerado, incorporar más funciones.